“Nunca lo conté pero en el año 98 ó 99 hice una denuncia. Me costó un montón. Vivía en Belgrano en ese momento con mi pareja y la verdad es que me quería separar. No quiero justificar, pero nunca sentí que me haya cagado a palo, pero era lo mismo, era al límite. Yo sentía que el próximo paso era ese”, reveló la conductora en su programa.“Trabajaba de promotora y por un lado tenía suerte porque almorzar siempre con una compañera que veía muy maquillada y tenía un solo moretón. Entonces estaba metida en el tema porque yo le preguntaba y le decía que probara con cambiar pero ella me decía que lo amaba y todo eso. Entonces yo estaba fuerte de escucharla a ella. A mí no me pasó pero tenía la experiencia de ella. Pero estuve ahí, yo creo que el zamarreo del brazo lo naturalizamos y si hubiese llegado a pasar uno no se recupera”, continuó Pamela.