Cómo comenzó la polémica con Rosalía
El episodio tuvo su origen en TikTok, donde la cantante catalana —que atraviesa un gran momento con el lanzamiento de LUX— realizó un repost de un video publicado por Mia Khalifa, exactriz de cine para adultos y actual empresaria.
En la publicación podía escucharse “La Perla”, uno de los temas del nuevo disco de Rosalía, acompañado por la frase: “Cómo suena la vida ahora que las perlas han sido derrotadas”, en referencia al triunfo de España en la final del Mundial.
La interacción fue interpretada por numerosos usuarios argentinos como una burla hacia la derrota de la Scaloneta, lo que rápidamente convirtió el nombre de la artista en tendencia y dio origen a una campaña “Anti-Rosalía”. Durante el correr de la tarde del martes, la artista dio de baja este “reposteo” polémico.
Sin embargo, el contexto de la canción es muy diferente al que comenzó a circular en redes.
“La Perla” es una canción sobre una ruptura sentimental. Su título funciona como un doble sentido: por un lado, remite al histórico barrio La Perla, en San Juan de Puerto Rico, estrechamente vinculado a su expareja, el cantante Rauw Alejandro; por otro, recupera la expresión española “ser una perla”, una ironía utilizada para describir a alguien problemático, egocéntrico o poco confiable. Paradójicamente, esos fueron algunos de los calificativos que, según la intención del videíto publicado por Khalifa, terminaron proyectándose sobre la Argentina.
La campaña por la devolución de entradas, pero con información tergiversada
La controversia derivó rápidamente en otra versión que también comenzó a viralizarse: una supuesta devolución masiva de entradas para los recitales que Rosalía ofrecerá en el Movistar Arena de Buenos Aires, en los primeros días de agosto.
La artista mantiene una relación estrecha con el público argentino. Visitó el país en distintas oportunidades, participó de dos ediciones de Lollapalooza, realizó conciertos propios en el mencionado estadio y el año pasado regresó para presentar LUX, recorriendo programas de streaming, TV y distintos espacios culturales porteños, como la Bombonera.
Aun así, el enojo genuino y justificado de parte de algunos fanáticos fue aprovechado por distintos sectores políticos y usuarios de redes sociales. Entre quienes impulsaron la campaña apareció el influencer libertario Daniel Parisini, conocido como “El Gordo Dan”, junto a numerosas cuentas que amplificaron el reclamo. Eso si, este personaje brilló por su ausencia a la hora de opinar sobre la ministra Alejandra Monteoliva y sus declaraciones sobre el “mapita de Malvinas” o los dichos del vocero Ravier y el concepto de “país bananero” sobre el territorio que gobiernan.
Aun así, comenzaron a circular publicaciones que llamaban a devolver los tickets para sus cuatro funciones, una campaña impulsada tanto por usuarios enojados como por cuentas vinculadas al activismo político en redes sociales. Sin embargo, esa convocatoria también estuvo atravesada por información incorrecta.
Los cuatro conciertos continúan completamente agotados y, según las condiciones informadas por la organización del evento, las entradas únicamente pueden devolverse dentro del plazo previsto por la compra —hasta 10 días seguidos—, por lo que quienes adquirieron sus localidades hace tiempo ya no pueden solicitar el reintegro del dinero. En todo caso, se debería haber utilizado en aquel entonces el famoso “botón de arrepentimiento”.