Durante más de dos décadas fue una voz reconocida en Radio Continental, donde condujo ciclos emblemáticos en todas las franjas horarias. En televisión, brilló con su columna de opinión “El Toque Mactas” en TN, espacio que replicó también en formato blog. Junto al doctor Daniel Stamboulian, lideró el segmento periodístico del programa A ciencia cierta, en la señal Metro. Colaboró de manera habitual con La Nación y fue convocado por múltiples medios gráficos y audiovisuales, tanto en la Argentina como en el exterior.
Mactas cultivó una prosa elaborada, irónica y elegante, que también se volcó en la literatura. Escribió libros como Monólogos rabiosos, El enano argentino, El gato y el zorro, El amante de la psicoanalista, Las perversiones de Francisco Umbral y Así como tiemblan las piernas de mi amada, muchos de los cuales se convirtieron en éxitos editoriales. Su estilo, siempre original, oscilaba entre el ensayo incisivo y la ficción literaria.
Vivió en Bogotá, pasó temporadas en Francia y residió diez años en España, donde colaboró con prestigiosas publicaciones como Interviú, Penthouse, Paris Match y Destino. Dirigió el semanario Gaceta Ilustrada y fue crítico literario, entrevistador, jurado de festivales y hasta conductor radial junto a Pilar Eyre. En ese país también publicó Las perversiones de Francisco Umbral y distribuyó entre allegados su poemario Demasiados caballos.
Fue uno de los pioneros en transformar el perfil de las emisoras AM en los años setenta, aportando creatividad e inteligencia al formato radial. Su aporte al medio fue reconocido en 2007 con el Premio Konex por su labor en la década anterior.
Mactas fue distinguido como Personalidad Destacada de la Ciudad de Buenos Aires. Su mirada aguda, su estilo inconfundible y su capacidad para incomodar desde el pensamiento libre lo convirtieron en un referente para generaciones de periodistas y lectores.
Con su partida, se apaga una voz única, pero queda viva su obra, como testimonio de una inteligencia brillante y profundamente sensible.