El paso Pino Hachado, en Neuquén, a casi 800 kilómetros de Mendoza, es una opción elegida por los camiones para cruzar a Chile
El cierre del Paso Cristo Redentor por las nevadas en la cordillera reabrió el debate sobre la capacidad operativa de la ruta. "Se hizo para 20 camiones y pasan 1.500 camiones por día. Ahí está el problema: el camino angosto", señaló Carlos Alvarado, vice de Agetich (Asociación Gremial Empresaria del Transporte Internacional de Carga de Chile).
Los camiones que eligen Pino Hachado: costos y tiempo
Mientras, no son pocos los equipos con cargas que por la falta de certeza de la reapertura del Paso Cristo Redentor decidieron tomar rumbo al sur argentino. Los pasos de Pino Hachado y Cardenal Samoré, en Neuquén, son las opciones elegidas para intentar llegar a Chile, más allá de que implique recorrer otros 778 kilómetros desde Mendoza.
Por eso, si bien busca evitar más demoras por el cierre, la decisión de abandonar la zona de aparcamiento del ACI en Uspallata implica costos adicionales por el mayor recorrido. Cruzar por Pino Hachado tiene una demora estimada de 48 horas, a lo que hay que sumar otros 4 días para llegar a Chile.
Carlos Messina, titular de Aprocam, advirtió que “es un cruce preparado para 70 camiones diarios. Hoy se está duplicando o triplicando esa cantidad, con sus limitaciones de personal e infraestructura, con lo cual hay una demora operativa, pero es un paso ordenado, bien coordinado, funciona prolijamente”.
En Chile, dirigentes empresarios y gremiales, junto al gobierno, analizaron un plan para agilizar el cruce cuando se reabra el paso Cristo Redentor
¿Existen otras opciones? Algunos, a criterio de Aprocam, como el Paso de Jama resulta inviables económicamente para conectar con la zona central chilena, por lo que la decisión de enviar mercadería por rutas alternativas depende del stock disponible y de si el valor del producto justifica el sobrecosto.
Chile pide agilizar el ingreso de camiones
Para destrabar la saturación vial, del otro lado de la cordillera autoridades y gremios evaluaron implementar un esquema diferenciado, que priorice al transporte pesado apenas existan las condiciones de seguridad para el tránsito fronterizo.
Al respecto, el delegado presidencial Ricardo Figueroa afirmó que la intención es "dentro del plan dar prioridad a carga terrestre. Esa condición crítica de tantos días significará tener un sistema estratégico de traslado".
La estimación es que, una vez rehabilitado el paso internacional, llevará hasta 6 días normalizar el flujo en el cruce. Esto, a un ritmo de 200 camiones que logren pasar por día.
Pero la llegada de más frentes fríos genera incertidumbre sobre la reapertura tras más de 10 días. Al respecto, Ana Miñino, de la Asociación de Empresas de Transporte, pidió por "las mercaderías perecibles, hay alimentos que estamos esperando que puedan llegar al país".
Finalmente, la contingencia afecta al turismo del Valle de Aconcagua, sector que busca articular mesas de trabajo junto al transporte para acelerar la reactivación económica local. El objetivo principal es garantizar un tránsito fluido que permita recibir adecuadamente al importante flujo de visitantes atraídos por los deportes de montaña.