Por otro lado, se plantea aumentar los fondos correspondientes a los trabajadores con discapacidad que son empleadas en talleres asistidos: cobran $28.000 mensuales, remuneración que no se modifica desde febrero del 2023. La iniciativa tendría un impacto fiscal de entre 0,22% y 0,42% del PBI, según la Oficina de Presupuesto del Congreso.
La resistencia al proyecto se expresó en el PRO (con excepción de Juez, Cristina, Tagliaferri y Ávila) y La Libertad Avanza. Además, Casa Rosada contó con las ausencias de aliados del provincialismo de Neuquén (Crexell), el cambiemismo de Entre Ríos (Olalla), el radicalismo de Chaco (Zimmermann) y Mendoza (Juri y Suárez, aunque este último de licencia). No encontró respaldo -como sí ocurrió en otras propuestas de la misma sesión- desde el oficialismo provincial de Chubut (Terenzi y Huala) ni del provincialismo de Misiones (Rojas Decut y Arce), ya que votaron a favor de la emergencia.
Senado revirtió el veto a la emergencia en Bahía Blanca
Con unanimidad entre los presentes a la hora de votar (51 senadores, ya que 21 se ausentaron), el Senado revirtió el veto presidencial para destinar fondos especiales por la tragedia que sufrió la ciudad en marzo de este año. Para concretarlo, debían alcanzar dos tercios de los votos. La iniciativa ahora deberá tratarse en la Cámara de Diputados.
La ley crea un fondo especial de $200.000 millones, a fin de otorgar subsidios y créditos para la reconstrucción de la estructura edilicia pública del Estado nacional, provincial y municipal. Además se propone la reparación de viviendas afectadas.
La iniciativa tenía como autora a la senadora de Unión por la Patria Juliana Di Tullio y en el Senado había sido aprobada por unanimidad (inclusive del bloque de La Libertad Avanza) el 7 de mayo, pero Javier Milei lo vetó el 24 de junio.