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La imagen del desahogo: Messi, entre lágrimas, tras conseguir el pase a la final

La Selección derrotó 2-1 a Inglaterra con una remontada inolvidable y jugará la final del Mundial 2026 frente a España. Tras el pitazo final, Lionel Messi no pudo contener la emoción y protagonizó una de las imágenes más conmovedoras de la noche.

El árbitro marcó el final y el Atlanta Stadium explotó de emoción. La Selección argentina acababa de derrotar 2-1 a Inglaterra con una remontada épica y sellaba su clasificación a una nueva final del Mundial. Después de sufrir, de estar contra las cuerdas y de volver a levantarse cuando parecía imposible, la Scaloneta volvió a demostrar por qué es la vigente campeona del mundo.

La noche quedará grabada entre las grandes páginas de la historia argentina. Como tantas veces en este ciclo, el equipo de Lionel Scaloni volvió a sacar a relucir el carácter cuando más lo necesitaba. Inglaterra golpeó primero con el gol de Anthony Gordon en el inicio del segundo tiempo, pero Argentina jamás bajó los brazos.

Cuando el reloj marcaba los últimos minutos y el tiempo comenzaba a jugar en contra, apareció la jerarquía de su capitán. Lionel Messi manejó cada ataque decisivo y terminó siendo determinante con dos asistencias. Primero habilitó a Enzo Fernández, que sacó un derechazo inatajable para el 1-1. Y ya en tiempo de descuento, luego de un remate de Alexis Mac Allister que pegó en el palo, volvió a levantar un centro perfecto para que Lautaro Martínez ganara de cabeza en el segundo palo y desatara el delirio argentino con el 2-1 definitivo.

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El festejo fue inmediato, pero hubo una imagen que resumió todo lo que significó esa clasificación. Apenas sonó el silbato final, Messi quedó inmóvil durante algunos segundos, visiblemente emocionado. El capitán no necesitó decir una palabra: su rostro reflejaba el desahogo de otra batalla inolvidable.

Uno a uno, todos sus compañeros fueron a buscarlo. Lionel Scaloni fue de los primeros en abrazarlo. Después llegaron Cristian Romero, Rodrigo De Paul, Emiliano Martínez, Enzo Fernández, Lautaro Martínez y el resto del plantel, que rodeó al capitán en una postal que rápidamente dio la vuelta al mundo.

Aunque no convirtió, Messi volvió a ser el conductor futbolístico de la Selección. Las dos asistencias que terminaron en los goles de Enzo Fernández y Lautaro Martínez confirmaron, una vez más, que en los momentos decisivos siempre aparece para conducir al equipo.

Luego del festejo con el plantel, el rosarino levantó la mirada hacia una de las tribunas. Allí estaba su familia, que siguió el partido desde el estadio. Messi respondió con besos, saludos y gestos de complicidad, compartiendo a la distancia una noche que seguramente quedará entre las más especiales de su carrera.

La victoria también tuvo un enorme valor simbólico. Argentina volvió a eliminar a Inglaterra en un Mundial, otra vez en un partido cargado de historia, y lo hizo con una remontada agónica que recordó las grandes gestas de la Selección. Con personalidad, fútbol y una resiliencia que ya es marca registrada del ciclo Scaloni, el campeón del mundo jugará su segunda final mundialista consecutiva.

Ahora el desafío será todavía mayor. El domingo, en Nueva Jersey, la Selección enfrentará a España con un objetivo histórico: defender la corona conseguida en Qatar 2022 y conquistar el cuarto Mundial para la Argentina. Para Messi, además, será otra oportunidad de seguir agrandando una leyenda que parece no tener techo.

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