San Juan 8 > Ovación > Argentina

Argentina es campeón del mundo en Poker

Damián Salas se quedó con la Serie Mundial en Las Vegas. Argentina nunca había tenido a un compatriota en lo más alto del certamen.

Argentina campeón del mundo... ¿Cuántas veces lo escuchamos? En fútbol, básquet, hockey sobre césped y patines, boxeo... ¿Pero en poker? Sí, en poker también se juega por el título mundial, que además otorga un brazalete dorado con diamantes y muchos dólares. Quien se dio el gusto de cumplir su sueño y ser el primer argento en ganar la tradicional Serie Mundial se llama Damián Salas, y bien merecido lo tiene.

Damián nació en La Plata hace 45 años, es abogado de profesión; casado, tres hijos, hincha de River y jugador de poker por vocación, uno de los tipos más apasionados por este deporte mental. En la madrugada de este lunes se consagró campeón en el Rio All Suites Hotel & Casino de Las Vegas y, además de la pulsera que lo distingue como el mejor jugador del mundo del 2020, ganó un millón de dólares, como parte del premio global de 2,5 millones que obtuvo el residente en Chascomús. Tan apasionado por el poker es, que en el piso de su pileta, formada por venecitas, tiene una pica, tal uno de los palos de la baraja.

Te puede interesar...

Salas derrotó en el mano a mano al otro finalista, el estadounidense Joseph Hebert, quien no era el favorito pero estuvo con una ventaja de 8-1 para quedar en la gloria. Salas, en una remontada épica, no lo dejó. El llamado heads up duró 173 manos y seis horas y media, desgastante.

Para llegar a esta instancia decisiva, Salas primero tuvo que ganar la "parte internacional" de este Evento Principal de la Serie Mundial, comenzado en un torneo en línea en la GGPoker Network que largaron 674 jugadores a cambio de una inscripción de 10.000 dólares, en el que el Tritu (por "triturador de rivales") se clasificó el 8 de diciembre a la mesa final de nueve jugadores con la tercera pila de fichas. Una semana después, el platense jugó por la mitad del título en el King's Casino de Rozvadov (República Checa) y fue eliminando rivales hasta que quedó el mano a mano frente al brasileño Bruno Botteon, a quien también derrotó. Ese primer título no solo le dio el pasaje para diputar la finalísima, sino 1.550.969 dólares de premio.

Luego comenzó la otra parte de la Serie Mundial, jugada exclusivamente por los estadounidenses, también online con 10.000 dólares la inscripción, mediante WSOP.com. ¿Por qué no se jugó como habitualmente se hace, todos juntos y de un saque? Por varios motivos: primero, por el tema Covid-19 no se podía organizar un evento presencial con miles de personas en Las Vegas. Tampoco se podía hacer lo mismo de forma online, ya que en la mayoría de los estados de Estados Unidos las apuestas en línea están prohibidas, por eso en USA se jugó online para los residentes de Nevada y New Jersey, territorios que sí lo permiten (desde el 2011 no existen los torneos que puedan juntar a jugadores de todo el mundo; por eso muchos yanquis viajaron a otros país, como México, para seguir jugando). Hebert, después de jugar en línea el 13 y 14, se consagró el 28 en la mesa final de nueve jugadores (presencial) en el Rio de Las Vegas .

Ya con Salas y Herbert clasificados como rivales para definir al campeón mundial, el heads up se debía jugar el 30 de diciembre. Sin embargo, se tuvo que posponer porque Estados Unidos no le permitía la entrada a Salas, ya que todavía no habían pasado las dos semanas de "cuarentena" desde que había salido de Europa.

La película terminó, finalmente, con Salas festejando en familia ante las cámaras y con la bandera argentina. Porque, por más que no sea fútbol, básquet o hockey, el título mundial vale, y se quedó en nuestro país.

FUENTE: Olé