Los abogados de Luis Miguel se enteraron que el cantante no tenía ninguna demanda en su contra en Guadalajara, pero que los abogados de Alejandro ya estaban planeando interponerla en la Ciudad de México, ya que en 2015 Infinity (la empresa de Alejandro Fernández) le había dado a “El Sol” cinco millones de dólares como anticipo de la gira que harían juntos, cantidad que nunca fue devuelta ante el incumplimiento de los acuerdos preliminares.Tras lo ocurrido, el medio asegura que los representantes de los cantantes están buscando acuerdos y el Pasión Tour podría arrancar en septiembre en Las Vegas y, quizá, en noviembre llegue a México y Sudamérica.Al respecto, el mánager de “El Potrillo”, Carlos de la Torre, dijo que no podía dar declaraciones, pues se firmó un contrato de confidencialidad, sin embargo, el propio Alejandro confirmó vía telefónica que están en negociaciones: “Estamos tratando de arreglar las cosas para que se puedan hacer”.