Ante la consulta del periodista sobre la marca de la prenda, la senadora no tuvo inconvenientes en sacarse el saco y fijarse en la etiqueta. “Le Suit. Cuarenta o cincuenta dólares el traje”, dijo, para luego remarcar que “es barato y lindo” y que la había adquirido por la conocida plataforma de comercio online. A valor del dólar hoy, representan unos $75.000, un valor muy económico para tratarse de un traje, ya que en la Argentina las dos piezas arrancan desde $300.000 (en una marca de shopping de las accesibles).
Al consultar los valores de las prendas en Amazon, medio nacional pudo corroborar la existencia de ese modelo de traje pero a un costo que roza los USD 100. Sin embargo, suele ocurrir que, dependiendo el talle y el color, los precios de un mismo modelo varíen considerablemente.
Le Suit no es una marca muy conocida a nivel mundial como otras casas de moda internacionales, pero sí tiene una presencia estable en el mercado de ropa formal femenina, especialmente a través de plataformas como Amazon y tiendas online. Es una marca que produce trajes y conjuntos formales para mujeres, con énfasis en la sastrería clásica.
La intervención de Bullrich se produjo en un periodo en el que el tema de los costos de la ropa ocupó un lugar central en la agenda pública debido a los comentarios previos del ministro Caputo. En una entrevista anterior en el mismo canal, Caputo había señalado que las prendas que él usa son de marcas extranjeras y que las había adquirido fuera del país. Específicamente, mencionó Massimo Dutti como la marca de un saco de traje que llevaba y explicó que lo había comprado hace más de 10 años en Estados Unidos.
Caputo señaló que no solía comprar ropa en la Argentina y que la marca de su traje provenía del exterior. Dijo que Massimo Dutti era una casa de moda que consideraba “relativamente buena y barata” y que el saco que llevaba puesto venía de ese origen. La marca forma parte del grupo español Inditex, empresa global que maneja varias marcas internacionales, entre ellas, Zara.
La declaración de Caputo sobre su saco importado y su postura de no comprar ropa en el mercado local formó parte de un intercambio más amplio en el que el ministro cuestionó las políticas de protección a la industria textil nacional. En ese marco, dijo que consideraba que los altos precios de la indumentaria eran un problema y que su experiencia personal con marcas extranjeras había sido distinta a la que enfrentan los consumidores en el país. Las palabras del funcionario generaron comentarios de representantes del sector textil nacional, algunos de los cuales manifestaron su descontento por las críticas a la industria argentina.
En respuesta a las declaraciones del ministro, el presidente de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), Claudio Drescher, expresó su “tristeza” y su sorpresa por los comentarios sobre el sector y por el hecho de que un funcionario de alto rango hablara de adquirir prendas en el extranjero con términos como si fuera una crítica implícita al mercado local.