La causa quedó ahora a la espera de definiciones judiciales. El juez federal Sebastián Argibay deberá resolver el pedido una vez que retome sus funciones, aunque antes se deberá destrabar un punto clave: su posible apartamiento del expediente.
El fiscal Simón recusó a Argibay al considerar que existe un vínculo indirecto con la causa. Según planteó, la hija del magistrado vendió un campo a Darío Toviggino —hermano del tesorero de la AFA— en una operación que forma parte de la investigación. Este planteo quedó en manos de la jueza Marina Cossio, integrante de la Cámara Federal de Apelaciones de Tucumán, quien deberá definir si el juez continúa o no al frente del caso.
Ese punto es determinante para el rumbo del expediente. Si la recusación prospera, la causa pasará a otro juez federal. Si se rechaza, Argibay quedará habilitado para decidir sobre el pedido de detención, sin plazos establecidos para resolver.
Fuentes judiciales señalan que el magistrado puede avanzar en distintas direcciones: ordenar medidas de prueba, delegar la investigación en el fiscal o resolver directamente sobre las detenciones. En caso de rechazar el planteo de Simón, la fiscalía ya anticipó que apelará la decisión.
En paralelo, los investigadores siguen el rastro de bienes, transferencias y operaciones que exceden los límites de Santiago del Estero. El foco está puesto en reconstruir el flujo de dinero y determinar si existió un circuito destinado a beneficiar económicamente a los involucrados.
La magnitud de la causa y el nivel de los dirigentes apuntados colocan al fútbol argentino ante un escenario inédito, donde una eventual decisión judicial podría reconfigurar el mapa de poder en la AFA.