En su comunicado, Trump sostuvo que Jamenei no logró evadir los sistemas de inteligencia y rastreo “altamente sofisticados” de Estados Unidos y aseguró que, trabajando estrechamente con Israel, el líder iraní y otros dirigentes “no pudieron hacer absolutamente nada” para evitar el ataque. Trump afirmó además que otros jerarcas militares habrían muerto junto a Jamenei.
El presidente estadounidense señaló que este escenario representa “la mayor oportunidad” para que el pueblo iraní “recupere su país” y sostuvo que sectores de la Guardia Revolucionaria Islámica, las fuerzas armadas y los cuerpos de seguridad estarían desistiendo de combatir y buscando inmunidad.
“Ahora pueden tener inmunidad, después solo obtendrán la muerte”, advirtió Trump, al tiempo que expresó su deseo de que las fuerzas de seguridad se unan “pacíficamente” con lo que denominó “patriotas iraníes” para reconstruir el país.
En su mensaje, Trump también aseguró que, en apenas un día, Irán habría sido “muy seriamente destruido e incluso obliterado”, y confirmó que los bombardeos “pesados y de precisión” continuarán de manera ininterrumpida durante la semana o el tiempo que sea necesario para alcanzar el objetivo de lo que definió como “paz en Medio Oriente y en el mundo”.