El Presidente también volvió a cargar contra la oposición al afirmar que durante el año pasado “intentaron un golpe de Estado” y que buscaron “sabotear el programa económico” mediante iniciativas legislativas y protestas callejeras.
Durante su discurso, defendió las reformas impulsadas desde su llegada al poder, entre ellas el DNU 70/2023, la Ley Bases y los cambios en materia laboral. Según sostuvo, la Argentina arrastra décadas de estancamiento por decisiones políticas equivocadas y ahora atraviesa un proceso de transformación estructural.
Además, cuestionó la presión impositiva, las regulaciones estatales y el modelo económico aplicado durante las últimas décadas. “Argentina no tuvo mala suerte, tuvo pésimos gobernantes”, afirmó.
Milei también adelantó que su administración trabaja en una estrategia basada en sistemas de seguros para reducir el peso del Estado en distintas áreas, aunque aclaró que se trata de un proceso gradual que requerirá desarrollo y expansión del mercado.
En otro tramo de la exposición, destacó que varias provincias muestran crecimiento económico y vinculó esa mejora con la adhesión al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI). Al mismo tiempo, cuestionó a los gobernadores que mantienen una postura crítica hacia las políticas nacionales.
El mandatario cerró su intervención insistiendo en que las reformas económicas permitirán consolidar el crecimiento, generar empleo y reducir la pobreza, al tiempo que ratificó su convicción de profundizar el programa libertario durante los próximos años.