“El Gobierno de las Islas Falkland está decepcionado —aunque, lamentablemente, no sorprendido— de que la selección argentina de fútbol haya decidido empañar el resultado de la semifinal del Mundial disputada anoche”, expresaron.
“El pueblo de las islas fue víctima de una invasión agresiva en 1982, que dejó a muchas personas traumatizadas. Por lo tanto, la bandera exhibida por Argentina anoche fue particularmente insensible para muchas personas de las Falkland”, afirmaron.
Asimismo, las autoridades insistieron en que las islas “no deben ser utilizadas como herramienta política” y agradecieron el respaldo recibido por parte del Gobierno británico frente a la controversia.
En relación con la normativa de la FIFA, el comunicado remarca que uno de los principios del organismo rector del fútbol mundial es mantener al margen las cuestiones políticas durante las competencias internacionales. En ese marco, solicitaron que el episodio sea evaluado y, de corresponder, se apliquen las sanciones previstas.
“Como destacó el secretario de Negocios, Peter Kyle, uno de los principios fundamentales de la Copa del Mundo es que la política permanezca separada del fútbol. Esperamos que la FIFA cumpla su promesa de mantener la política fuera del deporte y sancione cualquier conducta de esta naturaleza de acuerdo con sus propias normas”, indicaron.