La exposición se dio en medio de la creciente tensión en Medio Oriente tras el enfrentamiento entre Estados Unidos, Israel y Irán, escenario al que Milei hizo referencia durante su intervención. En ese marco, el presidente argentino expresó confianza en el resultado del conflicto y afirmó que “vamos a ganar la guerra”, al referirse al enfrentamiento que involucra a Washington y Tel Aviv contra el régimen iraní.
Acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, y el secretario de Finanzas, Pablo Quirno, el mandatario también defendió el liderazgo internacional del expresidente estadounidense Donald Trump. Según planteó, el rol de Estados Unidos junto a Israel será determinante para resolver conflictos globales y frenar lo que definió como redes de financiamiento vinculadas al terrorismo.
En su exposición, Milei también vinculó ese escenario internacional con la política regional y mencionó a Cuba y Venezuela, a los que acusó de haber sostenido redes que contribuyen a la inestabilidad global.
En el tramo final del discurso, el presidente volvió a reiterar algunas de sus definiciones ideológicas más conocidas. Allí sostuvo que “no vale todo por ganar un voto” y aseguró que es momento de dejar atrás las ideas asociadas a la lógica política de Nicolás Maquiavelo.
Además, insistió en su postura sobre el sistema impositivo y afirmó que “los impuestos son un robo”, una frase que ya había utilizado en otros discursos económicos.
La presentación formó parte de la agenda que el mandatario desarrolla en la ciudad de Nueva York, donde también participará de actividades organizadas por instituciones de la comunidad judía y recibirá el premio “Guerrero por la Verdad” durante la gala anual de la Fundación Algemeiner.