Uno de los casos más representativos es el de Mercado Pago, que experimentó un fuerte salto en su ratio de irregularidad: pasó del 5,5% al 14,7% en el último año, evidenciando el impacto del crédito digital en sectores con mayor vulnerabilidad financiera.
Detrás de este deterioro aparecen varios factores. Por un lado, el costo del financiamiento sigue siendo elevado: a comienzos de abril, los préstamos personales bancarios presentan una Tasa Nominal Anual cercana al 70% y una Tasa Efectiva Anual que ronda el 100%, sin contemplar cargos adicionales.
Por otro lado, la dinámica del mercado laboral y los ingresos también incide. Informes privados advierten que, si bien la economía muestra signos de crecimiento en algunos sectores, ese repunte no se distribuye de manera homogénea. Actividades intensivas en empleo, como la industria, el comercio o la construcción, continúan con bajo dinamismo, mientras que rubros como energía o minería exhiben mejor desempeño.
En este contexto, el ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció semanas atrás que la situación responde en parte a un “coletazo” de las tensiones financieras previas y planteó que la normalización llegará con la baja de la inflación y de las tasas. “Es fundamental que los bancos den plazos para que la gente se vaya acomodando”, señaló.
Sin embargo, los analistas advierten que la mejora no será inmediata. La calificadora Moody’s proyecta que los niveles de morosidad continuarán deteriorándose en el corto plazo antes de estabilizarse gradualmente hacia mediados de 2026.
En paralelo, medidas como la reducción de encajes dispuesta por el Banco Central de la República Argentina buscan aliviar las condiciones monetarias y reactivar el crédito, aunque su impacto sobre las tasas sería limitado.
Así, el aumento de la mora expone una de las principales tensiones de la economía actual: un crecimiento que convive con dificultades concretas en los hogares para sostener sus compromisos financieros, en un escenario donde el acceso al crédito sigue siendo caro y cada vez más riesgoso.