Fuentes que participan del proceso judicial indicaron que R4AARG “intentó ralentizar el litigio Petersen contra la Argentina”. “Esta decisión es otro ejemplo más de que la Argentina no debe demorar más la negociación”, sostuvieron.
La empresa Petersen, de los Eskenazi, quebró tras la estatización y el juicio fue llevado adelante por el síndico que entendió en ese proceso y por fondos que compraron los derechos a litigar.
En ese contexto, la ONG pidió que el tribunal de alzada ordene una investigación penal por parte del Departamento de Justicia de Estados Unidos sobre la posible corrupción de la familia detrás del caso Petersen y que anule la sentencia de primera instancia.
Además, en abril, RA4ARG pidió la suspensión de la apelación de la República Argentina sobre la sentencia original, a la espera de la resolución de la apelación realizada por la propia ONG. También solicitó que el tribunal de distrito considere la moción de la ONG para anular la condena contra el país.
En el marco de la causa, en las últimas horas el gobierno argentino le pidió a la jueza estadounidense Loretta Preska no entregar los mails y chats de los últimos dos ministros de Economía, Sergio Massa y Luis Caputo, tal como había exigido.