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“Cuando veo injusticias con los pibes que lo dieron todo, es algo que me brota del pecho”, agregó. El influencer también reivindicó el rol del anonimato en redes sociales y se posicionó como vocero de un sector que cuestiona ciertas decisiones del armado político libertario.
La respuesta de Lemoine no tardó en llegar. Desde su cuenta, la diputada redobló la apuesta y defendió su postura: “La injusticia fue decirle a una señora que, si no banca a Pareja, deje de seguir a Milei”, escribió.
“Armaron un escándalo diciendo pelotudeces al estilo Rial”, lanzó, en tono crítico. El cruce incluyó ironías, descalificaciones y hasta una frase sarcástica de la legisladora: “Ya está, renuncio a la banca. Ganaste”, publicó, en medio del intercambio.
Un conflicto que excede lo personal
Detrás del episodio aparece una disputa más profunda dentro del espacio libertario. Por un lado, el sector alineado con Karina Milei y dirigentes como Pareja; por otro, referentes y militantes vinculados a la estructura que responde al asesor Santiago Caputo.
Embed - Feroz interna libertaria: "El gordo Dan y Lemoine peleados en redes
La tensión se agravó en los últimos días tras la decisión judicial de citar a indagatoria a usuarios de redes sociales por presuntas amenazas contra Pareja. Ese contexto actuó como detonante de una discusión que, según distintos sectores, venía gestándose desde hace meses.
El propio presidente Javier Milei intervino indirectamente al compartir un mensaje de Lemoine en redes, lo que fue interpretado como un gesto de respaldo político en medio de la polémica.
Interna abierta y sin resolución
Aunque el cruce se desactivó con un mensaje final de Parisini —“Buen fin de semana”—, las diferencias quedaron expuestas. Dirigentes del espacio intentaron bajarle el tono y lo definieron como una discusión entre militantes y referentes sin responsabilidades de gestión, aunque puertas adentro reconocen que refleja una fractura más profunda.
El episodio vuelve a mostrar un oficialismo con tensiones internas en un año sin elecciones, donde las disputas por liderazgo, estrategia y representación comienzan a aflorar sin filtros.