René Favaloro cambió la historia de la medicina mundial, pero el 29 de julio de 2000, a los 77 años, se sintió vencido no por una enfermedad, sino por un sistema que no quiso escuchar. Su suicidio, lejos de ser un impulso, fue un gesto lúcido y desesperado: escribió siete cartas, a su familia, a su abogado, a funcionarios, reclamando ayuda para salvar a la Fundación Favaloro, asfixiada por deudas millonarias y la negativa del Estado a pagar lo que correspondía.
Herencia de Favaloro, 25 años después: ética, ciencia y un reclamo vigente
Médico de excelencia y un hombre íntegro, René Favaloro terminó con su vida hace 25 años dejando 7 cartas en las que pide perdón y reclama a los poderosos la atención que no le dieron.