La posibilidad de retirar la candidatura generó diferencias dentro del oficialismo y encontró resistencia incluso en sectores cercanos al Gobierno. Entre quienes expresaron reparos se destacó la ministra de Seguridad y jefa del bloque libertario en el Senado, Patricia Bullrich.
El debate comenzó cuando, tras una reunión de labor parlamentaria, se había acordado inicialmente tratar unos 50 pliegos judiciales. Sin embargo, una vez iniciada la sesión, el oficialismo incorporó más de 20 expedientes adicionales, lo que provocó cuestionamientos de la oposición y pedidos de reorganización del temario.
Las críticas derivaron en un cuarto intermedio para buscar consensos y redefinir el alcance de la sesión.
Luego de casi 40 minutos de negociaciones, Bullrich anunció en el recinto que los bloques habían alcanzado un acuerdo político y parlamentario para tratar la totalidad de los pliegos incluidos en la agenda, entre ellos el de Michelli.
De esta manera, la Cámara alta avanzó con la aprobación de los 74 nombramientos judiciales previstos, cerrando una jornada marcada por intensas negociaciones y diferencias sobre el procedimiento legislativo.
La candidatura de Michelli era observada con especial atención debido al debate que había generado dentro del oficialismo y a las señales contradictorias que surgieron en los días previos respecto de su futuro.
Finalmente, el Senado resolvió dar su aval a todos los expedientes tratados durante la sesión, completando uno de los paquetes de designaciones judiciales más amplios de los últimos meses.
La votación dejó además expuestas diferencias políticas en torno al manejo de los pliegos, aunque el acuerdo alcanzado permitió evitar una nueva escalada del conflicto y garantizar el tratamiento conjunto de todas las candidaturas incluidas en el temario.