- India: 6,2%
- Indonesia: 4,9%
- China: 4,2%
- Argentina: 4,0%
- Arabia Saudita: 4,0%
La proyección del 4% para la Argentina en 2026 —que según el FMI se mantendrá en niveles similares para 2027— coloca al país en una posición de privilegio frente al promedio mundial, estimado en un 3,1%. Esta expansión cobra mayor relevancia al compararla con sus vecinos regionales: mientras la economía argentina acelera, Brasil prevé una moderación en su crecimiento hacia el 1,6%, y México se situaría en torno al 1,5%.
Este desempeño esperado ocurre en un marco de normalización monetaria global. Tras un ciclo de endurecimiento para contener la inflación pospandemia, el 2026 se perfila como un año de condiciones financieras más favorables, con tasas de interés a la baja que facilitan la inversión en mercados emergentes como el local.
El estancamiento de las economías avanzadas
El informe del FMI, conocido técnicamente como World Economic Outlook (WEO), advierte sobre la atonía en los mercados desarrollados. Países como Estados Unidos, Canadá, Australia y los miembros de la Unión Europea muestran proyecciones de crecimiento modestas, que oscilan entre el 1,4% y el 2,1%.
Esta brecha confirma que el crecimiento marginal del PBI mundial depende hoy de naciones como la Argentina, Turquía (3,7%) y Arabia Saudita, capaces de expandirse a ritmos que duplican o triplican los de las economías centrales.
La consistencia es el dato clave que resalta el organismo que dirige Kristalina Georgieva. El horizonte de dos años para la Argentina (2026-2027) con un piso del 4% anual ubica al país en el puesto 11 de un ranking extendido de las 30 mayores economías del mundo. Solo naciones con dinámicas demográficas o energéticas excepcionales, como Filipinas, Egipto o Kazajistán, superan el ritmo de recuperación previsto para el mercado argentino.