El informe del organismo estadístico muestra que una parte importante del gasto corresponde al tiempo necesario para acompañar y cuidar a los niños. En el caso de los menores de un año, por ejemplo, el costo total se divide entre $173.468 destinados a bienes y servicios y $356.071 correspondientes al cuidado.
Para los niños de 1 a 3 años, los gastos esenciales representan $223.988, mientras que el costo del cuidado alcanza los $406.938. En el tramo de 4 y 5 años, los bienes y servicios suman $285.275 y el cuidado representa $254.337. En tanto, para los chicos de 6 a 12 años, los valores llegan a $353.885 en bienes y servicios y $324.423 por tareas de cuidado.
Cómo calcula el INDEC la canasta de crianza
Para elaborar este indicador, el INDEC toma como referencia la Canasta Básica Total (CBT) del Gran Buenos Aires, que incluye los principales gastos necesarios para la vida cotidiana, como alimentos, indumentaria, educación, salud, transporte y vivienda.
A ese cálculo se suma el valor económico del cuidado, que se determina según la cantidad de horas necesarias para cada grupo etario y se toma como referencia la remuneración correspondiente a la categoría de "Asistencia y cuidado de personas" del Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares.
Según la metodología oficial, el tiempo estimado de cuidado mensual varía de acuerdo a la edad: los menores de un año requieren unas 147 horas mensuales, los niños de 1 a 3 años unas 168 horas, los de 4 y 5 años unas 105 horas, y los de 6 a 12 años alrededor de 68 horas.
La canasta de crianza también es utilizada por la Justicia como referencia en los procesos relacionados con cuotas alimentarias, ya que permite establecer un valor estimado del costo económico que implica sostener a niños, niñas y adolescentes.
La actualización de junio se conoció en paralelo al dato de inflación mensual, que registró un incremento del 1,9%, según informó el INDEC. Mientras el índice de precios mostró una desaceleración, los gastos vinculados a la crianza continúan representando una de las principales obligaciones económicas para las familias argentinas.
Con estos nuevos valores, el costo de sostener a un hijo vuelve a quedar en el centro del debate sobre ingresos, consumo y el impacto que tienen los gastos cotidianos en los hogares.