Junto a estas resoluciones, Diputados aprobó el emplazamiento de las comisiones de Asuntos Constitucionales y de Acción Social y Salud Pública para el martes 23 de septiembre a las 14 horas. Ese día se tratarán los proyectos vinculados al escándalo de la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), que incluyen pedidos de informes y la interpelación a Karina Milei, Guillermo Francos y Mario Lugones.
El diputado de Unión por la Patria, Itai Hagman, fue quien presentó la moción que permitió destrabar el freno oficialista. Hasta ahora, la comisión de Asuntos Constitucionales —presidida por Nicolás Mayoraz, aliado del Gobierno— había bloqueado los avances. El emplazamiento abre la puerta para que los expedientes se discutan formalmente.
Coimas y audios comprometedores
El caso estalló tras los audios atribuidos a Diego Spagnuolo, ex titular de la ANDIS, que denuncian un esquema de coimas con retornos de entre el 5% y el 8% a laboratorios que tenían contratos con el organismo. Según su testimonio, un 3% del dinero tenía como destino final a la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei.
El circuito, de acuerdo a la investigación, habría sido articulado por la Droguería Suizo Argentina, propiedad de la familia Kovalivker, encargada de recolectar los retornos. La Justicia federal, a cargo del juez Sebastián Casanello, ya ordenó allanamientos y secuestró celulares, computadoras y dinero en efectivo.
En uno de los operativos se encontraron 266 mil dólares y unos 7 millones de pesos en sobres en la vivienda de Emmanuel Kovalivker. Su hermano Jonathan logró escapar, dejando cajas de seguridad vaciadas en su domicilio. También quedó involucrado Daniel Garbellini, señalado como el nexo entre la droguería y la Agencia de Discapacidad, supuestamente designado por el asesor presidencial “Lule” Menem.
El revés parlamentario
La votación dejó en evidencia el retroceso político del oficialismo. Lejos de poder frenar los proyectos, Milei sufrió un rechazo más amplio que el registrado en las primeras aprobaciones de las leyes en septiembre. El clima en el recinto marcó un quiebre: no sólo se ratificaron las normas vetadas, sino que además se abrió una nueva batalla en el Congreso con la citación a funcionarios de primera línea del Ejecutivo.
La oposición celebró un “doble triunfo aplastante” mientras en el Gobierno intentaban contener el impacto político de una derrota que tensiona aún más la relación entre el Presidente y el Parlamento.