La maniobra dio un salto crítico cuando el estafador le aseguró que ya estaba en viaje hacia la Argentina, pero afirmó haber quedado retenido en una escala internacional. Argumentó que las autoridades aduaneras le exigían el pago urgente de supuestas tasas administrativas y multas de fuerza mayor para liberar sus pertenencias y autorizar el abordaje de su vuelo hacia Paraná.
Fraccionamiento de fondos y la pista de las "mulas financieras"
Para eludir las alarmas automatizadas del sistema financiero, el dinero no fue enviado a un solo destino, sino fraccionado en múltiples transferencias dirigidas a diversas billeteras virtuales y cuentas bancarias. Esta estrategia de triangulación buscaba ocultar la traza de los fondos a través de "cuentas puente" registradas a nombre de terceros.
Tras la denuncia realizada por la víctima al advertir que el arribo se postergaba indefinidamente, la División Cibercrimen de la Policía de Entre Ríos logró rastrear parte de la ruta del dinero. El seguimiento condujo hacia una cuenta registrada a nombre de una mujer de 47 años en la ciudad de Concordia.
Por orden de la jueza de Garantías Gabriela Seró, los efectivos allanaron una vivienda ubicada sobre la calle Las Heras al 1000, en Concordia, donde se notificó a la sospechosa sobre las actuaciones y se secuestraron tres teléfonos celulares.
La causa quedó radicada en la Unidad Fiscal de Investigación y Litigación de Paraná, bajo la carátula de estafa mediante sistemas informáticos (artículo 173, inciso 16 del Código Penal). Las autoridades peritarán los dispositivos incautados para determinar el grado de responsabilidad de la mujer notificada y verificar si se trata de una red transnacional que utiliza captadoras locales para la recolección final del dinero.