La denuncia detalla que el ingreso al laboratorio donde se produjo el robo está estrictamente restringido a dos técnicos radiólogos especialistas en medicina nuclear. En tanto, dos médicos de la planta acceden de forma excepcional al recinto únicamente para confeccionar informes, sin tener contacto directo con este tipo de insumos. El personal que alertó a la Policía manifestó no recordar con precisión cuál de los técnicos realizó la última operación con la cápsula.
No obstante, aclararon que cada procedimiento de calibración queda asentado obligatoriamente en un libro de actas interno que es examinado de manera periódica por la Autoridad Regulatoria Nuclear (ARN).
Al ser informada de la gravedad del hecho, la ARN —organismo nacional con sede en la provincia de Buenos Aires— activó los protocolos de contingencia y notificó la alerta epidemiológica y de seguridad a todas las fuerzas e instituciones involucradas en este tipo de incidentes tecnológicos y ambientales.
Por el momento, el denunciante señaló desconocer si el establecimiento posee cámaras de seguridad operativas que faciliten la identificación de los sospechosos, aunque aportó material fotográfico de la cápsula para agilizar su rastreo masivo.
Los peligros detrás del Cesio-137
El Cesio-137 es un isótopo radiactivo empleado a nivel global en tratamientos de radioterapia contra el cáncer, aplicaciones de la ingeniería industrial y calibraciones de instrumental científico. Debido a la constante radiación que emite, su transporte y almacenamiento exigen rigurosas medidas de blindaje químico y físico, utilizando plomo u hormigón para neutralizar la dispersión de las partículas.
Los especialistas remarcan que mientras la fuente radiactiva permanezca completamente encapsulada e intacta dentro de su blindaje original, el riesgo de contaminación para la población es mínimo. Sin embargo, una manipulación defectuosa por parte de personas inexpertas o el intento de abrir el receptáculo metálico podría liberar dosis de radiación potencialmente peligrosas para la salud humana, capaces de provocar desde severas quemaduras en la piel hasta graves cuadros de intoxicación biológica.
Por este motivo, las fuerzas de seguridad instan a la comunidad a no manipular objetos de procedencia dudosa que coincidan con las descripciones emitidas.