"Yo firmo autógrafos siempre, porque cuando era chico quería que los jugadores me firmaran a mí y no podía conseguirlos. Me dicen que con eso comprometo a mis compañeros que no quieren hacer lo mismo, pero no es mi culpa, porque eso es lo que siento", destacó.Mezclando vivencias particulares con futbolísticas, el Apache reconoció que hoy "lo único importante es ganar y hay que trabajar siempre, romperse el alma cada día para conseguirlo"."Por eso la gente no sabe lo que sienten los jugadores del seleccionado argentino. Cuanto quieren a esta camiseta. Nadie imagina cuánto dolor nos provocó perder la Copa América", puntualizó."Pero a mí no me gusta que después de perder una final alguien venga a consolarme y abrazarme, porque las derrotas hay que procesarlas individualmente", remarcó.El ex Corinthians, de Brasil; West Ham, Manchester United y City, de Inglaterra, y Juventus, de Italia, se manifestó finalmente partidario de "visitar a los hospitales para ayudar a la gente, pero sin ninguna intención política".El "jugador del pueblo" reveló que tenía "ofertas millonarias, por ejemplo de Shangai, para seguir afuera", pero decidió volver a la Argentina "por la familia, porque ir de comer con los amigos al barrio todas las semanas es algo que no tiene precio".