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La historia de amor de Jorge Messi y Celia Cuccittini, pilares de Lionel

Se conocieron de adolescentes en un barrio humilde de Rosario, trabajaron incansablemente para sostener a sus cuatro hijos y tomaron la difícil decisión de dividirse entre España y Argentina para impulsar la carrera del capitán.

Detrás del mito futbolístico de Lionel Messi existe una estructura familiar construida con base en el esfuerzo, el trabajo y el amor incondicional. Sus padres, Jorge Messi y Celia Cuccittini —conocidos cariñosamente en su barrio natal de Rosario como “Peluca” y “Puchi”—, protagonizaron una historia que comenzó en la adolescencia y se transformó en el sostén clave del astro rosarino.

Nacidos a fines de la década del 50, se conocieron en el humilde barrio Las Heras y contrajeron matrimonio el 17 de junio de 1978. En aquellos años, Celia trabajaba en un taller de bobinas magnéticas y realizaba labores domésticas, mientras que Jorge, de oficio albañil e inspector en la metalúrgica Acindar, se esforzó hasta obtener el título de técnico químico para sacar adelante a su familia, integrada por sus cuatro hijos: Rodrigo, Matías, Lionel y María Sol.

El momento crucial para la familia llegó cuando debieron afrontar el costoso tratamiento de hormonas de crecimiento para Lionel. Ante las dificultades económicas en Argentina y la falta de respaldo de los clubes locales, en el año 2000 tomaron la determinación de armar las valijas y mudarse a España para sumarse a las divisiones inferiores del FC Barcelona.

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El proceso de adaptación en el viejo continente no fue sencillo para todos los integrantes. Ante las complicaciones de los hermanos mayores para adaptarse, la pareja tomó una difícil decisión: Celia regresó a Rosario con tres de sus hijos, mientras que Jorge permaneció en Barcelona custodiando los primeros pasos de la 'Pulga'. La distancia, sobrellevada con llamadas esporádicas y un enorme costo emocional, marcó el temple de una familia que priorizó el futuro de su hijo sin desatender la contención del hogar.

Con el paso de los años, Jorge asumió la representación legal y comercial de la carrera de Lionel, en tanto que Celia se mantuvo como el pilar afectivo indiscutido. Ambos construyeron desde el perfil bajo las bases sobre las cuales se erigió la figura del capitán argentino.