El público de Gran Hermano decidió que Axel fuera el segundo eliminado de esta edición y con esa elección, permitió que Furia continuara en carrera. La participante, que genera amores y odios dentro y fuera de la casa, es sin duda la más polémica de esta edición y poco a poco, lo va empezando a notar.
Ni bien Santiago del Moro comunicó la elección del público, Furia celebró a medias pero no fue hasta que su compañero salió por la puerta principal que le dio rienda suelta a sus emociones. "Gracias loco, gracias gente", gritó con todas sus energías mirando a las cámaras instaladas en la cocina y luego, mirando al resto de los chicos que estaba en el patio haciendo el duelo por Axel, lanzó: "Hijos de p... me van a tener que fumar acá adentro 7 días más".
En un primer momento, sus compañeros se quedaron en silencio, escuchando los gritos pero poco después, empezaron a charlar entre ellos intentando ignorar la situación pero, lejos de cortar con su actitud, Furia la reforzó. No sólo gritó aún más fuerte sino que además sumó algún par de insultos más.
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Isabel fue una de las primeras en manifestar su enojo. Tiempo después, en el cuarto, le dijo a sus compañeros que esa reacción estaba 'totalmente fuera de lugar' y que no se podía permitir. Sabrina y otros compañeros la secundaron pero dentro del juego, todos empiezan a replantearse qué es lo que está pasando en el afuera y si será necesario para ellos cambiar el foco y acercarse a esa mujer que tanto les incomoda.