/// Por María Eugenia Vega
Desde este jueves, el único acusado de matar a sangre fría al matrimonio Sillero en Rawson será juzgado en la sala II de la Cámara Penal por un doble homicidio agravado que le costará una perpetua, si se comprueba su culpabilidad, tal como lo planteó la investigación en primera instancia. Sandro Javier Bordón (46) estuvo a punto de zafar de una condena porque la Policía no tenía rastros de su existencia, hasta que la recompensa que ofreció el Gobierno de la provincia hizo surgir la prueba que necesitaban. El hombre llegó a una curandera de confianza por un problema amoroso y fue "escuchado" por otro sujeto que estaba esperando su turno. Así cayó a las manos del 4to Juzgado de Instrucción, a cargo de Martín Heredia Zaldo, quien lo mandó a juicio con una grave acusación.