El primer desafío de la investigación fue confirmar la identidad del hombre. El fiscal de la UFI de Delitos Especiales, Nicolás Schiattino, explicó a este medio, que el rostro de la víctima presentaba severas lesiones provocadas por aves de rapiña que atacaron el cuerpo después de la muerte, lo que impidió un reconocimiento visual directo por parte de los familiares.
"Tenía la cara comida por animales, por aves de rapiña, y por eso no se pudo exhibir el cuerpo ante los familiares", detalló el fiscal.
Ante esa imposibilidad, los investigadores recurrieron a un mecanismo alternativo: mostraron a los familiares fotografías de la ropa que vestía el hombre al momento del hallazgo. Ese reconocimiento indumentario, sumado posteriormente a un cotejo de huellas dactilares, permitió confirmar de manera definitiva que se trataba de Guerrero.
Quién era la víctima
Según la información aportada por sus familiares, Guerrero tenía domicilio en Ullum y se desempeñaba como changarín. Se encontraba en situación de calle y solía circular entre distintos puntos de la provincia, ausentándose por períodos de dos o tres días, según el relato de sus allegados. Hacía varios días que sus hijas no tenían contacto con él.
Los investigadores estiman que el hombre se encontraba en inmediaciones del río buscando leña al momento del hecho.
Lo que determinó la autopsia
La autopsia fue clave para descartar una de las hipótesis iniciales. El fiscal Schiattino precisó que "el cuerpo tenía rastros de haber estado en el agua" y que, tras el examen en la morgue, el médico forense confirmó que Guerrero falleció de hipotermia, no por ahogamiento. "No tenía ningún tipo de lesiones como causa de muerte, aunque sí las ocasionadas por aves de rapiña, post mortem", sostuvo el fiscal, descartando así cualquier signo de violencia previo al deceso.
Los peritos calcularon que el cuerpo llevaba entre 18 y 24 horas de fallecido al momento de ser encontrado. Las bajas temperaturas registradas en los días previos habrían contribuido, según señalaron, a una mejor preservación de los restos.
Qué busca esclarecer la Justicia ahora
Aunque la autopsia descartó la violencia como causa de muerte, la investigación continúa abierta. Los fiscales buscan reconstruir el recorrido previo de Guerrero y establecer en qué condiciones terminó en el río.
"En concreto, las circunstancias en las que habría caído al río y estaba en ese lugar. No obstante, debido a que dormía en la calle, es posible que se precipitara al agua y murió de hipotermia", señaló Schiattino.
Resta además conocer el resultado de los análisis toxicológicos, que determinarán si el hombre había consumido alcohol u otra sustancia antes del episodio. Ese dato podría ayudar a reconstruir con mayor precisión las circunstancias previas a la muerte.
Con estas nuevas líneas de trabajo, la Justicia apunta a esclarecer de manera definitiva cómo se produjo el fallecimiento del changarín y si existió algún factor adicional que haya incidido en el desenlace.