"
San Juan 8 > País

Beso a beso: lo más comentado en las redes sociales tras el debate

Al final del encuentro las mujeres de los candidatos subieron a acompañar a sus maridos. Juliana Awada mostró su amor hacia Mauricio Macri y Daniel Scioli se quedó mirando.

 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      
 Embed      

Chicanas, preguntas punzantes, evasivas, algunos silencios....El debate presidencial tuvo todos los condimentos que se esperaban. Hubo momentos de cierto enojo y el lenguaje corporal evidenció la tensión.

Ese clima pareció distenderse cuando los moderadores anunciaron el final. Rodolfo Barili llamó a la esposa de Daniel Scioli, Karina Rabolini, y la de Mauricio Macri, Juliana Awada, para que los acompañen. El objetivo: posar para las cámaras.

La reacción de Awada sorprendió al auditorio. Vestida de impecable blanco y sonriente, apenas subió al escenario abrazó a su esposo y le dio un beso apasionado. La imagen -que en muchos casos captó al candidato del FpV como testigo en primer plano- se viralizó de inmediato en redes sociales y generó numerosos comentarios.

Te puede interesar...

El análisis de un especialista en gestos

El cierre del debate brindó una de las síntesis más acabadas de los gestos desplegados por los candidatos. Así lo explicó para Infobae el experto en comunicación no verbal Sergio Rulicki: "Durante el cierre, cuando subieron las mujeres de ambos al escenario, Karina Rabolini saludó primero a Mauricio Macri y a su mujer Juliana antes que a su marido, a quien besó con muy poca efusividad. Por el contrario Juliana Awada, encaró primero que nada a Mauricio, y lo besó con mucha intensidad en la boca, casi como si lo felicitara por la victoria ", enfatizó el experto. Con un atónito Scioli que miraba la situación.Finalmente, una observación que hace a la comunicación no verbal, "la frecuencia de pestañeo". "Macri estuvo la mayor parte del tiempo dentro de los parámetros normales de una situación que no es vivida de manera estresante, cada tres o cuatro segundos. Mientras que por momentos Scioli pestañeaba una vez cada segundo, una clara señal del incremento de su estrés".