Según declaró el movilero a radio La Voz: “Salí a caminar temprano y me encontré con un desastre”. En uno de las camionetas, le arrojaron ácido al techo y en la otra al capó, las puertas, el parabriza y a las llantas. “Yo había escuchado el comentario de que nos iban a quemar los autos”, dijo el hombre.La razón por la que se cometió el atentado quedará bajo la investigación policial, pero el damnificado tiene su propia hipótesis. “Tuve amenazas de muerte hace un mes. Dos hombres grandotes me amenazaron de muerte en el local que funciona de bunker de Carlos Gómez”, contó y agregó: “Yo estaba esperando esto”.