El año 2026 se presenta como uno de los más prometedores para los aficionados a la astronomía y los viajeros en busca de experiencias únicas. Distintos puntos del planeta ofrecerán escenarios ideales para observar fenómenos celestes que no se repiten con frecuencia, desde eclipses y lluvias de meteoros hasta el esperado lanzamiento de una misión tripulada que sobrevolará la Luna. Estos eventos invitan a planificar travesías hacia lugares remotos, donde la naturaleza y la ciencia se unen bajo el firmamento.
La revista Condé Nast Traveller seleccionó los siete eventos astronómicos más destacados del año y señaló los mejores destinos para presenciarlos. La lista incluye espectáculos naturales y eventos que marcan hitos en la exploración espacial, con recomendaciones para vivir cada experiencia con intensidad.
1. Lanzamiento del Artemis II
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El lanzamiento de Artemis II representa un hito para la exploración espacial. Se trata del primer vuelo tripulado del programa Artemis de la NASA, con fecha a determinar, pero que es probable que sea en el mes de febrero si todo sale bien en los ensayos generales. La misión llevará astronautas a realizar un sobrevuelo del satélite terrestre antes de regresar al planeta, lo que acerca a la humanidad a su regreso a la Luna.
La Costa Espacial de Florida ofrece el mejor entorno para presenciar el despegue, con playas, parques y paseos a lo largo de la costa. Miles de personas se reúnen en la zona para compartir la emoción de un lanzamiento, aunque la fecha puede variar por motivos técnicos o meteorológicos. Quienes esperan el acontecimiento suelen aprovechar para explorar actividades como el kayak en aguas bioluminiscentes o la visita a refugios de vida silvestre.
2. Eclipse solar anular en la Antártida
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El 17 de febrero, la Antártida será el epicentro de un eclipse solar anular. En este tipo de acontecimientos, la Luna pasa delante del Sol, pero la distancia entre ambos cuerpos hace posible distinguir un “anillo de fuego”, ya que el satélite no cubre el astro por completo. El espectáculo exige una travesía exigente, pues solo en el este antártico se podrá observar el fenómeno en su totalidad.
La mayoría de las expediciones turísticas navegan hacia la península antártica, donde el eclipse será solo parcial. Esta misma visibilidad tendrán quienes observen el fenómeno desde el sur de África.
3. Eclipse lunar total visible en varios continentes
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El 3 de marzo, un eclipse lunar total teñirá la Luna de un color rojizo, efecto conocido como “Luna de sangre”. Este fenómeno ocurre cuando la Tierra se interpone entre el Sol y el satélite, proyectando su sombra sobre la superficie lunar. El eclipse será visible en buena parte de Norteamérica, el este de Asia y Australia.
Para observarlo no se requiere equipamiento especial, aunque unos binoculares o un telescopio permitirán ver detalles en el relieve lunar. Muchos entusiastas de la fotografía buscan escenarios naturales o monumentos emblemáticos para capturar el momento, mientras que millones de personas podrán disfrutarlo desde sus propios hogares, si el clima lo permite.
4. Auroras boreales durante el equinoccio de primavera
El equinoccio de primavera en el hemisferio norte, alrededor del 20 de marzo, suele coincidir con un aumento en la actividad de las auroras boreales. Estos destellos de luz verde, rosa o violeta surgen por la interacción entre partículas solares y la atmósfera terrestre, y su intensidad depende del llamado “máximo solar”, etapa de mayor actividad geomagnética en el ciclo de 11 años del Sol.
Islandia, el norte de Noruega, Laponia (tanto sueca como finlandesa), Alaska y el norte de Canadá se perfilan como los mejores destinos para quienes desean contemplar este fenómeno. La clave para aumentar las probabilidades de avistamiento es dedicar varios días a la búsqueda de auroras y elegir regiones alejadas de la contaminación lumínica.
5. Eclipse solar total en agosto
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El 12 de agosto tendrá lugar uno de los mayores espectáculos astronómicos: un eclipse solar total. Durante unos minutos, la Luna cubrirá por completo el disco solar, sumiendo en oscuridad zonas de Groenlandia, Islandia y el norte de España. El fenómeno transforma el paisaje y genera una atmósfera única, con temperaturas que descienden y animales que alteran su comportamiento.
España se posiciona como el destino más accesible, ya que la infraestructura turística facilita la llegada a los puntos de observación y la demanda de alojamiento es alta. Las mejores vistas también se pueden obtener desde cruceros en el Mediterráneo y la Bahía de Vizcaya.
6. Lluvia de meteoros de las Perseidas
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Las Perseidas son la lluvia de meteoros más popular del verano boreal y alcanzarán su máximo entre el 12 y el 13 de agosto. Decenas de meteoros surcarán el cielo cada hora, y la falta de luz de la luna garantizará condiciones óptimas para la observación. Los mejores lugares se encuentran en las llamadas “zonas de cielo oscuro” del hemisferio norte, reconocidas por la baja contaminación lumínica, como el Parque Nacional Jasper en Canadá, la Reserva Starlight de la Isla de La Palma en España, o el Parque Nacional Big Bend en Estados Unidos.
Para disfrutar del espectáculo, basta con buscar un lugar cómodo y recostarse mirando hacia el firmamento. No es necesario utilizar binoculares ni telescopios; la experiencia se vive mejor a simple vista, dejando que el cielo muestre toda su intensidad.
7. Lluvia de meteoros Gemínidas
El 13 y 14 de diciembre, las Gemínidas cerrarán el año con la lluvia de meteoros más intensa y colorida. A diferencia de otras lluvias, producen meteoros de diferentes colores y una frecuencia notable. La luna en fase creciente solo aportará una ligera interferencia de luz, por lo que la visibilidad será buena en la mayor parte del hemisferio norte, aunque también podrá observarse desde el sur.
Las zonas certificadas como “cielo oscuro” vuelven a ser las mejores opciones, y la experiencia puede convertirse en un verdadero desafío para los amantes de la astronomía.