La pasión cambia, pero no desaparece
A medida que las relaciones se consolidan, el deseo suele transformarse. “La oxitocina, la llamada hormona del amor, gana terreno”, explica la psicóloga y psicoterapeuta Andrea Seiferth. “Las hormonas del vínculo atenúan las hormonas sexuales, por lo que el deseo y la frecuencia disminuyen. Es algo que las parejas deben saber”.
Este cambio, aclara, no implica el fin de la sexualidad, sino una evolución hacia una conexión más emocional. Para mantener viva la pasión, Seiferth destaca la importancia de la comunicación sincera: “¿Qué me gusta? ¿Qué te gusta? ¿Qué disfrutamos los dos? Para que un diálogo así tenga éxito, es fundamental comprender la propia sexualidad”, dice Selferth.
La experta también subraya que muchas parejas con dificultades sexuales “apenas se tocan en el día a día”. La falta de gestos simples —abrazos, besos, caricias— genera distancia. “Y luego llega el fin de semana y se supone que hay que tener sexo. Eso es como saltar desde una torre de diez metros”, grafica.
Sexo y afecto a cualquier edad
La conexión entre deseo y afecto se mantiene incluso en edades avanzadas. Un estudio realizado por los sociólogos Pepper Schwartz y James Witte, entre más de 8.000 personas mayores de 50 años, mostró que el 31% de las parejas mantiene relaciones sexuales semanalmente, y que la frecuencia disminuye muy poco con el tiempo. Incluso entre los mayores de 70 años, un trabajo publicado en Archives of Sexual Behavior observó que el 33% de los hombres y el 36% de las mujeres sexualmente activas mantienen relaciones dos veces por mes.
La edad, por lo tanto, no apaga el deseo: lo redefine.
FUENTE: TN