Según trascendió, Bullrich comunicó su postura a los integrantes del bloque minutos antes de hacerla pública. Entre los argumentos expuestos señaló que existían razones institucionales para sostener el tratamiento del pliego y advirtió sobre el impacto político que podría tener el veto a una candidata por sus vínculos familiares.
La situación provocó reacciones dispares dentro de la bancada. Algunos legisladores respaldaron la posición de la jefa del bloque, mientras que otros defendieron la necesidad de acompañar la estrategia definida por el Presidente y su mesa política.
El conflicto también reavivó cuestionamientos sobre el funcionamiento de la estructura política que rodea a Karina Milei y que integran referentes como Eduardo 'Lule' Menem y Martín Menem. Dentro del oficialismo existen sectores que consideran que hubo errores en la gestión de los pliegos judiciales y en la coordinación parlamentaria.
A la vez, la postura de Bullrich alimentó especulaciones sobre su creciente autonomía política. En los últimos meses la exministra mostró posiciones propias en distintos debates y comenzó una agenda de recorridas por varias provincias, movimientos que algunos interpretan como una construcción política con proyección hacia 2027.
El escenario podría complicarse aún más para el Gobierno. Además de Bullrich, otros senadores aliados manifestaron reparos respecto del retiro del pliego de Michelli, entre ellos Francisco Paoltroni y Luis Juez. Si esas posiciones se consolidan, la Casa Rosada podría enfrentar dificultades para reunir los votos necesarios en el recinto.
Mientras tanto, el episodio volvió a encender las alarmas dentro de La Libertad Avanza. Lo que comenzó como una discusión por un pliego judicial terminó exhibiendo diferencias de estrategia, liderazgo y conducción política en uno de los momentos más sensibles para el oficialismo en el Congreso.