En este reflejo, intervienen, según Murillo, las fibras aferentes de los nervios frénico y vago, las conexiones con el centro del hipo localizado en el tronco del encéfalo, y las vías eferentes, a través del nervio frénico, vago, nervios cervicales y torácicos.
En función de la duración del hipo, se puede clasificar en:
Hipo transitorio: episodio de segundos o minutos de duración.
Hipo persistente: aunque no hay una definición clara, casi todos los autores lo definen como aquel con una duración mayor de 48 horas.
Hipo recurrente: son episodios generalmente algo más duraderos y repetidos con elevada frecuencia.
Las causas del hipo que dura más de 48 horas pueden ser daño o irritación de los nervios, trastornos del sistema nervioso central, trastornos del metabolismo y problemas con ciertas drogas ilícitas y el alcohol.
Cómo parar el hipo
Para frenar el hipo de forma eficaz y definitiva, es importante eliminar su causa, que podría ser la dilatación del estómago por comer demasiado o demasiado rápido, beber alcohol e incluso enfermedades cerebrales, como la meningitis, por ejemplo.