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Cómo hablar con tu pareja sobre enfermedades de transmisión sexual

Plantear el tema abiertamente sirve para proteger la salud. La mayoría de las ITS puede tratarse, pero cuanto antes se aborden, más fácil será manejarlas y menos problemas te van a dar.

Cuando nos referimos a una infección producida por una relación sexual, se utiliza el término ITS (Infecciones de Transmisión Sexual). Cuando la infección pasa a ser enfermedad, entonces se habla de ETS (Enfermedades de Transmisión Sexual).

Una infección de transmisión sexual es una afección que se contagia por sangre, semen y fluidos vaginales durante una relación sexual, ya sea vaginal, anal u otra, sin utilizar métodos de barrera como el preservativo.

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Las ITS pueden estar causadas por más de 30 tipos de virus, parásitos, hongos o bacterias. Las más frecuentes son la sífilis, la clamidia, las hepatitis, la gonorrea o el VPH y el VIH. La mayoría cuenta con tratamiento, pero a veces es complicado detectarlas porque, generalmente, no suelen presentar ningún síntoma.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) alertó que cada día se registra un millón de nuevos casos -370 millones de nuevas infecciones anuales- de enfermedades de transmisión sexual. El resultado es que una de cada 25 personas entre 15 y 49 años en el mundo porta alguna de estas enfermedades.

Para no correr riesgos, es necesario que cuando se inicia una nueva relación las personas sean claras y hablen de este tema con la que podría ser su pareja o con la que se va a practicar sexo. Una sencilla pregunta puede evitar muchos problemas de salud, ya que una infección de transmisión sexual puede derivar en una enfermedad más grave.

Cómo hablar de ETS

Son muchos los riesgos que se corren si no se habla sobre el tema. Las ITS afectan a una de cada cinco personas en algún momento de su vida, según los informes más recientes de los CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades es la agencia nacional de salud pública de Estados Unidos). Además, casi la mitad de las nuevas infecciones de transmisión sexual se produce entre jóvenes de 15 a 24 años.

“Las pruebas son importantes porque si una ITS no se trata de manera precoz y adecuada puede convertirse en una enfermedad, lo que puede dar lugar a problemas de salud más graves, como la enfermedad inflamatoria pélvica, la infertilidad o complicaciones graves en el embarazo”, explica Megwyn White, directora de Educación de Satisfyer.

Para hablar de este tema con la pareja, lo que puede resultar incómodo, la experta aconseja que se puede comenzar preguntando cuándo fue la última vez que se realizó un chequeo y, a la vez, hacer saber cuándo se hizo la propia prueba.

Esto ayudará a fomentar un espacio de confianza y puede resultar menos acusador que preguntar simplemente cuál es el estado con respecto a ese tipo de infecciones. La conclusión es que es importante protegerse y hablar abiertamente de estos temas para convertirse en un defensor de la propia salud.

FUENTE: TN