La posición en la que quedó el cuerpo provocó quemaduras en parte del rostro y del tórax, situación que inicialmente generó dudas sobre si se había producido algún incendio o un hecho de otra naturaleza.
Sin embargo, las pericias realizadas en el lugar permitieron reconstruir lo sucedido. Los investigadores establecieron que la vivienda permanecía completamente cerrada y sin ventilación, una condición que impidió la correcta circulación del aire y favoreció la acumulación de monóxido de carbono hasta alcanzar niveles mortales.
Además, determinaron que no existió un incendio generalizado. Por el contrario, el fuego nunca logró propagarse debido a la falta de oxígeno dentro de la vivienda. Esa misma circunstancia terminó convirtiéndose en una trampa mortal para el cuidador.
Con los resultados forenses incorporados al expediente, la principal hipótesis que maneja la Justicia es la de un accidente doméstico. Fuentes vinculadas a la investigación señalaron también que Domínguez presentaba antecedentes de problemas de salud, entre ellos afecciones relacionadas con la presión arterial y trastornos psiquiátricos.
La causa continúa siendo investigada por la Unidad Fiscal de Delitos Especiales, a cargo del fiscal Iván Grassi y la ayudante fiscal Gimena Cornejo, quienes aguardan los resultados de las últimas pericias complementarias para concluir formalmente el expediente.