“La verdad que es una experiencia única, porque cuando te dicen de ir a jugar a algún lado, no te esperás que te digan Angola, y cuando a mí me dijeron que era Angola, me volví loco”, contó durante una entrevista con Noticiero 8 Segunda Edición.
La apuesta del club era importante: incorporar a los dos jóvenes argentinos para intentar pelear por el campeonato. Y la aventura terminó de la mejor manera. Vila Alice se consagró campeón y Tomás además tuvo un papel destacado como goleador.
Para un jugador formado en la cuna del hockey sobre patines, encontrarse con la disciplina en Angola también significó descubrir otra manera de jugar. “El hockey no se compara, porque San Juan es la cuna del hockey, y allá es distinto”, explicó Tomás.
Según contó, hay clubes que todavía están desarrollando la disciplina y jugadores que comienzan a practicarla a una edad más avanzada. “Acá es más de encarar, más de usar la cabeza, y allá es correr, correr y hacer lo que se puede”, describió sobre las diferencias que encontró dentro de la cancha.
También tuvo que adaptarse al idioma. En Angola se habla portugués y, aunque al principio fue una dificultad, con el tiempo encontró la manera de comunicarse con sus compañeros. “Nunca había hablado portugués, pero se entiende poquito. Si vos hablás despacio, te entienden, y si ellos hablan despacio, vos lo vas a entender”, relató.
Una pasión que empezó a los tres años
Tomás comenzó a jugar al hockey en el Club Arpés cuando tenía apenas tres años. Desde entonces, los patines se convirtieron en una parte central de su vida. “Es lo que más me gusta y no cambiaría este deporte. Lo hago por pasión, porque hace mucho tiempo que lo hago”, contó.
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Por eso, la experiencia en Angola significó mucho más que un viaje. Fue la posibilidad de llevar esa pasión hasta otro continente, competir en un contexto completamente diferente y volver a San Juan con un título. Y la experiencia podría no haber terminado.
El rendimiento de los dos argentinos dejó una buena impresión en Vila Alice y existe la posibilidad de que vuelvan a jugar en Angola el próximo año.
A pesar de haber vivido una experiencia internacional con apenas 17 años, Tomás ya piensa en el próximo objetivo. “Lo que más me gustaría es jugar el Mundial, que es uno de mis sueños, y tratar de llegar lo más lejos, ir más a jugar a Europa o a algún lado, que es lo que más me gusta”, confesó.
Y hay otro sueño todavía más grande: vestir la camiseta argentina. “Siempre uno lo que más quiere es representar a su país”, expresó.
Mientras tanto, volvió a Hispano para continuar entrenándose y seguir construyendo su camino. Con 17 años, un campeonato en Angola y una experiencia que difícilmente olvide, Tomás Pacheco ya sabe que el hockey puede llevarlo mucho más lejos de lo que alguna vez imaginó.