Las protestas de este domingo pretenden repetir lo ocurrido en marzo y abril pasados, cuando la crisis política y económica todavía no era tan evidente, pero aún así cerca de dos millones de personas manifestaron en las calles su mal humor con la presidenta.Con manifestaciones previstas en 239 ciudades, los líderes de los diferentes movimientos pretenden superar el número de protestantes registrados en las últimas protestas contra Dilma, en abril pasado.En esa ocasión, sólo en la avenida Paulista, en San Pablo, cerca de 100 mil personas se movilizaron, según Datafolha.Desde esas últimas protestas, las investigaciones en Petrobras han llegado más cerca del Gobierno y del Partido de los Trabajadores (PT), al que pertenecen Rousseff y su antecesor y padrino político, Luiz Inácio Lula da Silva.Infobae