El 27 de julio pasado, la víctima estaba en la habitación hablando por teléfono con su madre, cuando apareció Villareal, quien enojado le quitó el celular de las manos, colgó la llamada y arrojó el aparato al piso. Le pegó un golpe de puño en el brazo y le dijo: “Te vas a ir de acá, pero antes de que lo hagas de voy a torturar y te voy a matar”, y salió de la habitación. Luego volvió con un balde y le tiró el agua encima.
Al día siguiente, la agarró del brazo, la tiró al suelo y le tiró agua con lavandina. Luego trajo la tapa de una olla y la amenazó con agredirla con el objeto. Acto seguido, agarró el palo de madera del secador de piso y le pegó en una de las piernas, hasta provocar que el elemento se rompa. Luego la agarró del cuello y con la punta rota del palo le pegó en la cabeza.
Ante los gritos desgarradores de la mujer, un vecino llamó al 911 y cuando los efectivos llegaron a la vivienda, salió el agresor y logró disuadir a los policías. Con esta situación, el violento volvió a la habitación y le pegó un golpe de puño en la cabeza, la tomó del cuello y le mandó un mensaje de voz a la madre de la víctima para decirle que él no quería tener nada más con ella. Luego de algunas horas, la mujer logró salir de la vivienda y realizó la denuncia.