A partir de esa situación, intervino la UFI Delitos Especiales. Los investigadores manejaban dos hipótesis, por un lado, que Clemente podría haber muerto producto del accidente y, por otro, que podría haber mala praxis, es decir, negligencia médica.
En este contexto, realizaron múltiples pericias para seguir las líneas de investigación y, con los resultados en mano, la Fiscalía descartó que se tratara de una mala praxis. Fuentes judiciales informaron que los peritos médicos concluyeron que la muerte de Amado fue consecuencia de las lesiones que sufrió en el accidente y, por consiguiente, la responsabilidad directa de quien lo atropelló.
Con estas conclusiones, este martes el fiscal Iván Grassi formalizó la investigación penal preparatoria contra Julián Ismael Guzmán (20), que fue imputado por homicidio culposo. La investigación tiene un plazo de 6 meses y, la jueza de Garantías Gema Guerrero resolvió que permanecerá en libertad con medidas coercitivas leves como presentarse una vez al mes en la Comisaría más cercana a su domicilio.