Tras compartir algunos tragos en el local bailable, la joven se sintió mal y decidió retirarse junto a su pareja. En el camino de regreso a casa, se encontraron nuevamente con uno de los amigos del novio en un kiosco de la zona. Lo que sucedió a continuación, según relata la denunciante, está envuelto en un velo de confusión y desorientación que terminó en una denuncia por abuso sexual con acceso carnal.
Según consta en la denuncia, la joven y su novio perdieron el conocimiento, solo para despertar más tarde en una celda de la seccional 18°. Fue al llegar a su hogar cuando descubrió la verdadera magnitud de lo ocurrido: su propio hermano le mostró un video captado por un vecino, en el que se evidenciaba un encuentro no consentido.
Ante la existencia de las imágenes, la víctima no dudó en dirigirse a las autoridades y pedir ayuda. La fiscalía de CAVIG tomó cartas en el asunto de inmediato, solicitando la detención del individuo implicado en el video.