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Atrás había quedado el daño producido por la “deslomada” en Nueva York del jefe de gabinete Adorni, pero las esquirlas para un gobierno que días antes había señalado a la “moral como política de estado” quedaron expuestas. Los hermanos presidenciales salieron rápidamente en el apoyo a su funcionario más leal muy posiblemente motivados porque detrás de su figura se encuentran ellos mismos. Lo cierto es que días después Javier Milei lo sumo en su escala a Córdoba.

En la reciente visita a la segunda provincia más importante de la Argentina, sin dudas el inicio de su larga travesía releccionista, manifestó que el país se encamina a convertirse en una potencia económica si logra aprovechar las condiciones y las oportunidades que brindan algunos sectores de su economía. Desde hace tiempo que viene insistiendo que esos sectores son el energético, el minero, el agro y por último el tecnológico. ¿Alcanzarán para resolver los reclamos que empiezan asomar en el horizonte?

El presidente Milei avanza raudamente con su agenda de reformas estructurales, cree que cuenta con los números indicados para llevar adelante esa tarea sin demasiadas resistencias, sobre todo porque el sistema político argentino que atraviesa un momento debilitado, de poca resistencia, se hace propicio para una arremetida que por cierto conlleva sus riesgos que es la pretensión de lograr cierta hegemonía.

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Luego del traspié promovido por Manuel Adorni en la gira por Estados Unidos y de otros supuestos casos de corrupción que rozan a la administración a regañadientes el gobierno pudo juntar a la Mesa Política para tratar de retomar el centro de la agenda pública. Las suspicacias y las desconfianzas internas están a la orden del día. Se anunciaron una serie de iniciativas para impulsar como proyectos a ser tratados en breve que van desde lo judicial a la polémica ley de financiamiento universitario, a la modificación de la ley de discapacidad y la atrasada ley de glaciares. Mientras el país continúa tratando de equilibrar la balanza hay dos reformas que para algunos le suenan como secundarias y para una significativa parte de ciudadanos son gran parte del problema que venimos padeciendo desde lo institucional y como sociedad en la Argentina. ¡Una es la política y la otra la educativa!

Cuando hablamos de la primera pensamos que con solo ocuparnos de reciclar el régimen electoral basta o de la segunda con la sola discusión todos los años sobre el salario docente resolvemos la profundidad de la crisis que ambos sectores enfrentandesde hace largo tiempo. No cabe ninguna duda con todo el futuro por delante que tanto uno como la otra necesitan ser reformados para poder brindarle mejores perspectivas a todos los argentinos.

El gobierno abrió el debate sobre el futuro de las PASO y explora cambios en el sistema de primarias de cara al 2027. ¿Se terminan de eliminarlas o se hacen optativas? Esta es la cuestión. Como los partidos políticos han mutado a coaliciones tiene que existir un mecanismo para ordenar las candidaturas dentro de ellas. Nada nuevo bajo el sol como para ser sutiles. El 60% de los partidos políticos nunca las han utilizado. El gobierno pretende discutir su destino con los gobernadores y sus aliados políticos antes de plasmar el encuadre en un proyecto a ser discutido prontamente en el Congreso. Se incluye el urticante tema del financiamiento de los partidos políticos. Y también revisar la proliferación de los sellos de goma (partidos sin estructura) que forman parte de un interesante kiosco que el Estado solventa de alguna manera y que alguien recauda. Todavía quedan aspectos para ser discutidos sobre la Boleta Única de Papel en relación a su correcta implementación. Son puntos necesarios para lograr tener un sistema que sea representativo e irreprochable. Una reforma política debe darse con la mayor adhesión posible de los sectores políticos involucrados. Para ello se deberá dar una necesaria negociación a instancias de la realidad critica por la que atraviesa la representación política.

La otra es la reforma educativa, desde la calidad en el conocimiento, las perspectivas que ya se avizoran desde el mercado laboral y las nuevas tecnologías, sumado a las consecuencias de las reiteradas crisis económicas, condiciones que están requiriendo pensar soluciones de una manera integral. No será fácil salir de la mirada coyuntural a una de mediano o largo plazo en materia educativa. El gobierno nacional está tratando de impulsar una reforma hacia un modelo que se define como de “libertad educativa” para aquellos que no comulgan con esta propuesta hablan que se profundizaran aún más las desigualdades existentes. Lo que está claro es que el deterioro que viene padeciendo la educación en Argentina necesitan de reformas profundas para poder revertirlo. Es cierto que la docencia en la escuela pública viene sufriendo un deterioro salarial significativo, como así también la vocación y la calidad docente ha sido ignorada en la lucha laboral y gremial, sumado a los gobiernos provinciales en su estrechez presupuestaria priorizando las escuelas abiertas sin poder ocuparse de tratar de mejorar el modelo educativo, un reflejo de un escenario complejo. ¡No hay que perder de vista que en los años 90 desde Nación se les tiró por la cabeza a las provincias el manejo de la educación sin discutir su financiamiento!

Hoy la educación en el mundo discute en como enfrentar el cambio de época mientras tanto en nuestro país seguimos aferrados a un sistema cerrado y poco virtuoso. Por todo ello es que se hace necesario que la educación sea cuestión prioritaria por parte del Estado. Hay que abrirse a la discusión sin vendas en los ojos y es el Poder Legislativo el ámbito apropiado para iniciarlo. Seguir pateando la pelota para adelante solo continuará con el agravamiento de la crisis educativa. Su resolución inevitablemente deberá pasar por un camino sinuoso y complejo, pero hay que transitarlo para poder llegar a ver la luz al final del túnel.

En el caso de las PASO su suerte dependerá de lo que el Gobierno Nacional esté dispuesto a ofrecerles a los Gobernadores. Hasta ahora se abrió un poco la billetera, se apoyó el RIGI para que se faciliten negocios a futuro, pero no hay obra pública, ni se enviaron fondos federales para mitigar los castigados salarios públicos. Mientras tanto el Gobierno tiene la idea de que las próximas elecciones nacionales se unifiquen en una misma fecha. Su tratamiento exige una mirada para nada mezquina con los intereses de cada sector y para llevarlo adelante Milei tendrá que retener el poder que ostenta hoy. A propósito, un interrogante que tomo fuerza esta semana: ¿cómo resolverá la feroz interna que habita en LLA? La fuerte interna en JxC se comió una presidencia casi asegurada, otra plagada de chambonadas desintegró el gobierno de Unión por la Patria. Como vemos el marco legal solo no resuelve las carencias que nos viene ofreciendo la dirigencia política.

El Gobierno en estos días tiene que enfrentar el tratamiento de la ley de glaciares en la Cámara de Diputados de la Nación. El tema venía viento en popa y hoy la realidad le acerca el debate en las Audiencias Públicas. Algunos experimentados analistas señalan que los tiempos previstos se alargaran, las provincias mineras hacen un esfuerzo para no perder la calma y los empresarios mineros no pueden entender como si el gobierno afirmaba que salía con fritas a fines de febrero hoy la mano viene cambiada. Una pregunta que se planteó en las distintas delegaciones que recientemente estuvieron en Estados Unidos, que circula por los despachos legislativos y que hicieron trinar a los gobernadores cordilleranos; ¿a quién se le ocurrió abrir esta instancia de las Audiencias que tuvo que salir la Corte Suprema de la Nación a poner límites? La cosa viene en falsa escuadra, ni imaginar si termina judicializada la norma. Va a terminar saliendo más caro el collar que el perro.

Y, por último la discusión por la paritaria docente en nuestra provincia que tuvo algunas particularidades difíciles de entender, primero el largo tiempo de negociaciones que insumieron sin arribar a un punto de inflexión, hasta en los mismos gremios, y segundo queda la duda si los Sindicalistas Docentes en el fondo han venido rechazando la propuesta del gobierno de Marcelo Orrego porque creen que el mismo tiene más recursos de lo que dice contar. ¿O en el fondo hay una perspicaz jugada política que se sustenta en que el gobierno tiene que reasignar sus partidas presupuestarias en beneficio de dicho reclamo?