“Es una decisión que fortalece a San Juan como provincia confiable para invertir, genera oportunidades de empleo, impulsa el desarrollo productivo y reafirma nuestro compromiso con una minería con compromiso social, siempre defendiendo los intereses de los sanjuaninos”, añadió.
Con esta decisión, San Juan se convirtió en la primera provincia del país en contar con dos proyectos metalíferos de gran escala incorporados al RIGI, ya que Gualcamayo se suma a Los Azules, el proyecto de cobre aprobado en octubre pasado.
El aval nacional
El anuncio oficial fue realizado por el ministro de Economía de la Nación, Luis Caputo, quien confirmó que la mina de oro fue aceptada dentro del sistema de beneficios del RIGI. De este modo, San Juan concentra los únicos dos proyectos de producción metalífera tradicional aprobados hasta el momento bajo este régimen, mientras que el resto de las iniciativas habilitadas en el país están mayormente vinculadas al litio.
Cómo fue el camino de Gualcamayo al RIGI
Gualcamayo fue el primer proyecto minero en presentarse al RIGI, a fines de 2024, cuando el régimen recién entraba en vigencia. En su versión inicial, la iniciativa contemplaba una inversión superior a US$1.000 millones, que incluía una planta para explotar el Depósito Carbonatos Profundos (DCP), un proyecto fotovoltaico, una mina de cal y obras en el valle de lixiviación existente.
Sin embargo, tras varios meses sin definiciones por parte del Gobierno nacional, la empresa decidió reformular la propuesta, dividirla en etapas y avanzar únicamente con las dos primeras, que fueron finalmente aprobadas por un monto de US$665 millones.
El aval fue otorgado por el comité evaluador del RIGI, consolidando a San Juan como referente nacional en minería metalífera dentro del nuevo esquema de incentivos a las grandes inversiones.