H3N2: qué es y por qué no hay que desesperarse
En los últimos días no falta quien conozca a alguien que faltó al trabajo con carpeta médica, un familiar que lleva varios días en cama o un grupo de WhatsApp del colegio avisando que hay chicos que no se presentaron por síntomas gripales. Los rumores no tardaron en circular: que si es el H3N2, que si es peligroso, que si hay un brote. González fue clara al respecto y puso las cosas en su lugar.
Identificar esa cepa específica no es algo que se resuelva en un laboratorio local. Las muestras deben enviarse al Instituto Malbrán en Buenos Aires, y el proceso demora entre 10 y 15 días. "Para ese entonces el paciente ya se recuperó", graficó la especialista.
Pero hay algo todavía más importante: saber si es H3N2 o cualquier otra cepa no cambia absolutamente nada en el tratamiento. "El paciente se atiende igual. El tratamiento es el mismo", afirmó. Esperar ese resultado para actuar no solo no tiene sentido, sino que sería contraproducente. Lo que hay que hacer es consultar ante los primeros síntomas, no esperar un diagnóstico que llega cuando la enfermedad ya pasó.
La vacuna: gratuita, disponible y más necesaria que nunca
La campaña de vacunación antigripal arrancó en marzo y la vacuna está disponible de forma gratuita en todos los centros de salud de la provincia. "Vacunarse es la primera medida para no tener enfermedades graves", remarcó González. La nueva vacuna incorpora componentes contra el H3N2, lo que significa que quienes ya se vacunaron tienen protección frente a esa cepa.
Un dato que habla solo: el año pasado las internaciones por bronquiolitis y virus sincicial respiratorio en menores de dos años bajaron un 60%. "No significa que los niños no se van a enfermar, pero no van a tener enfermedad grave", aclaró la licenciada.
¿Quiénes deben vacunarse? Lactantes de 6 a 24 meses, embarazadas, mayores de 65 años, personal de salud y personas de 2 a 64 años con enfermedades crónicas o factores de riesgo. La inmunidad empieza a desarrollarse entre 10 y 14 días después de la vacuna, así que todavía hay tiempo.
Síntomas: cuándo consultar y qué no hacer
Fiebre, dolor de cuerpo, dolor de cabeza y dificultad respiratoria son las señales a las que hay que prestarles atención. Si no mejoran en dos o tres días, la indicación es ir al centro de salud más cercano. Sin vueltas.
Lo que no hay que hacer es automedicarse con antibióticos. "Los antibióticos son para las bacterias, no para los virus. Lo que más circula en esta temporada son virus respiratorios", advirtió González. Un analgésico o antifebril para aliviar los síntomas está bien, pero nada más que eso sin consultar antes.
Ventilar los ambientes, lavarse las manos con frecuencia, limpiar superficies y no compartir utensilios con quienes están enfermos. "No compartan mate", dijo González sin rodeos. Y algo que se suele olvidar: toser sobre el pliegue del codo, no sobre la mano. "Si tosés en la mano y después tocás la puerta, el vaso o los cuadernos, vas dejando el virus ahí rondando", graficó.
El mensaje final de la especialista fue directo y sin eufemismos: ir a trabajar o llevar a un hijo a la escuela estando enfermo no es solo un problema personal. "Si estoy enferma y de igual manera voy tosiendo, con fiebre, a un lugar donde van a estar todos juntos y encerrados, no estoy siendo responsable socialmente", afirmó. Y cerró con una definición que no da lugar a interpretaciones: "Si estoy enferma, no voy a trabajar."
Sobre consultar síntomas con inteligencia artificial, fue tajante: "La IA no puede reemplazar a la consulta médica. El profesional tiene una mirada mucho más integral que ningún algoritmo puede replicar."