En la misma rueda de prensa, Orrego también se refirió a las gestiones con Nación por recursos para obra pública, y lanzó una frase que dejó en claro su posición: “Voy a estar tirando de los pantalones todos los días para que lleguen recursos a San Juan.”
El gobernador mencionó que algunas iniciativas, como el programa “Casa Activa”, ya tuvieron avances, y aseguró que la infraestructura seguirá siendo prioridad.
Además, sentenció: “me refiero a la obra pública, en todos sus términos, porque cuando uno habla un hospital, un camino, un centro de atención primaria de la salud y una escuela, son temas sensibles. Pero el valor agregado se lo da la infraestructura. Me quedan entregar 542 casas a lo que va a ser a fin de año. Son 7 barrios más, donde muchas familias van a ser beneficiadas con algo tan importante como el techo propio”.
Si bien el mandatario evitó polemizar, sus palabras fueron leídas como una advertencia a las comunas que no han rendido cuentas o no cumplen los parámetros fiscales exigidos. Según la Ley de Responsabilidad Fiscal, los municipios deben mantener una proporción adecuada de cargos públicos en relación con la población proyectada por el INDEC, además de presentar la documentación respaldatoria ante la Comisión Fiscal Provincial.
Los intendentes justicialistas habían anticipado que pedirían explicaciones al Ejecutivo, ya sea mediante una reunión o por escrito, sobre los motivos del retraso en la distribución del fondo correspondiente a 2025. En ese contexto, el mensaje de Orrego —breve pero firme— buscó marcar la cancha: habrá fondos, pero bajo las condiciones del cumplimiento administrativo.
El FODERE 2025 asciende a $17.119.865.207,44, un incremento del 289% respecto del año pasado, cuando las comunas recibieron cerca de $4.400 millones.
Según las estimaciones oficiales de septiembre, el fondo cuenta actualmente con unos $15.500 millones, de los cuales debería haberse distribuido alrededor del 40% (unos $6.200 millones) conforme a los coeficientes de coparticipación municipal.