Ante la magnitud del escándalo, la institución “Peixe” emitió un comunicado oficial confirmando que existió dicha agresión y la apertura de un proceso de investigación interna conducido por el Departamento Jurídico. "Por determinación de la presidencia se instauró un proceso para analizar el episodio que involucró a los atletas", detalló el escrito difundido por medios de Brasil.
Por su parte, el entorno de Robinho Jr. tomó medidas inmediatas y no descarta acudir a la Justicia ordinaria. Los abogados del futbolista presentaron un pliego de exigencias con un plazo de 48 horas que incluye: acceso a las imágenes de las cámaras de seguridad del entrenamiento, una publicación de un informe detallado sobre las sanciones o medidas adoptadas por el club, y una reunión formal para tratar la rescisión del contrato del jugador.
El juvenil sostiene que existe una "ausencia de condiciones mínimas de seguridad" en su lugar de trabajo, lo que le impediría continuar desempeñándose en el club. Aunque trascendió que Neymar habría intentado pedir disculpas en el vestuario tras el incidente, la relación entre ambos, que hasta el momento era muy cercana debido al vínculo de "Ney" con el padre del chico, parece haber llegado a un punto de no retorno.
FUENTE: Noticias Argentinas