Fuentes cercanas al joven de 18 años, que tenía doble nacionalidad alemana e iraní, han informado además a la Policía que había sufrido «episodios depresivos», y en la habitación del piso en el que vivía con sus padres en el distrito de Max vorstadt, los agentes de la Fiscalía encontraron evidencias de que había estado interesándose «intensamente» por ataques indiscriminados de francotiradores, muy especialmente por el del neonazi noruego Anders Behring Breivik, que exactamente cinco años atrás había matado a 77 personas en Oslo y en la cercana isla de Utoya, donde sembró el terror disparando contra los participantes en un campamento de verano de las Juventudes del Partido Laborista el 22 de julio de 2011. «La coincidencia en la fecha es evidente, el perfil de las víctimas también, pero además están sus búsquedas en internet, por lo que consideramos que ese pudo ser su modelo», explicó Andrä.Entre sus posesiones, además de recortes de periódicos, apareció abundante material sobre otros famosos ataques en solitario, especialmente sobre la matanza de Winnenden, en la que un joven de 17 años mató a tiros a 15 personas en 2009, y el libro titulado «Amok, por qué matan los estudiantes», sobre el síndrome Amok y su relación con los ataques a estudiantes. Se trata de un síndrome, definido en 1972 por el psiquiatra Joseph Westermeyer, que consiste en una súbita y espontánea explosión de rabia salvaje en la que el afectado asesina a un grupo de iguales y que es precedida por una etapa de especial pesimismo, preocupación y depresión moderada.La incógnita del armaUna gran incógnita por resolver es de dónde sacó un chico sin licencia de armas una pistola de calibre 9 milímetros y munición que alcanzaba para otros 300 disparos. «No podemos decir todavía qué más había en su mochila porque tuvimos que abrirla violentamente, ya que sospechábamos que tenía también explosivos. Finalmente no los había, y el contenido está siendo todavía analizado», explicaba ayer un portavoz del fiscal.Más de 20 horas después de los asesinatos, la canciller alemana Angela Merkel hizo ayer una primera declaración oficial en la que se dirigió en primer lugar a las familias de las víctimas: «Sufrimos con vosotros». Merkel lamentó «tantas malas noticias en tan pocos días», entre las que mencionó Niza y el ataque en un tren de pasajeros en Würzburg, esta misma semana y también de motivación islamista, para diferenciarlos de los asesinatos de Múnich, donde «cualquiera de nosotros podría haberse encontrado en esa situación».Merkel invitó además a confiar en las fuerzas de seguridad, cuyo trabajo alabó al igual que el comportamiento de los habitantes de Múnich, que incluso abrieron las puertas de sus casas a viandantes para que pudiesen protegerse. Sus palabras textuales fueron: «En esa humanidad y en esa solidaridad reside nuestra fuerza». La canciller agradeció, además, haber recibido numerosos mensajes de apoyo de otros países.Fuente: abc.es