Los sueños de muerte no anuncian la muerte física, sino que nos recuerdan que algo ha cambiado de manera muy profunda, algo ha desaparecido de nuestro horizonte, puede ser una etapa de la vida, una relación, un trabajo, incluso determinados miedos o actitudes que antes solíamos tener y que ha llegado el momento de dejar atrás.
Si bien es cierto que hay muchos registros de muertes anunciadas en sueños, son sólo contadas ocasiones en las cuales se dan estos misteriosos sueños que rompen la lógica que la mente impone en nuestras vidas, cuando esto ocurre suele darse que la intensidad y luminosidad del sueño suele indicarnos que se trata de una experiencia onírica extraordinaria y no un sueño común.
Al momento de analizar e interpretar un sueño con la muerte, al igual que con cualquier sueño, es necesario prestar atención a los detalles del sueño, sus protagonistas, el contexto del sueño, la etapa de nuestras vidas en la cual se desarrolla y por supuesto las emociones involucradas.
Todos estos detalles nos permiten identificar qué es aquello en nuestras vidas que está quedando atrás, qué está cambiando con tal profundidad que nunca volverá a ser lo mismo.
La muerte simboliza una partida y el final de algo, pero a la vez nos anuncia una transformación profunda. Para que la vida continúe algo debe morir, así como para que la mariposa despliegue sus alas debe morir la oruga.
Fuente: guioteca