Durante la audiencia, el fiscal José Plaza introdujo un dato clave: «La madre de la niña le habría asegurado a Agüero que Yubel había abusado de su hija», expuso el funcionario ante el juez.
El tallerista, denunciante en la causa, dio su versión. Aseguró que la mujer irrumpió en su habitación pasada la medianoche, "drogada y gritando acusaciones". Según su testimonio, pidió a un empleado que trasladara a la mujer y a la menor al hospital, y luego escuchó ruidos en el exterior. Al salir, dijo haber visto a Agüero provocando daños.
La defensa, a cargo de la defensora oficial Sandra Leveque, puso en duda ese relato. Leveque remarcó que no existe registro del supuesto llamado al 911 que Yubel afirmó haber realizado, y cuestionó que el denunciante utilizara su camioneta particular para trasladar a la mujer y a la niña en lugar de pedir intervención policial o médica: «La explicación del denunciante no se condice con la gravedad de la acusación que dice haber recibido», sostuvo la defensora, según trascendió.
Además, la defensa aseguró que existen mensajes donde Agüero se entera del presunto ataque sexual, lo que habría motivado su conducta posterior. Por ahora, la causa quedó formalizada únicamente por incendio y daño, y el único imputado es Agüero. La fiscalía contará con seis meses para investigar y determinar si existió o no el presunto abuso que detonó el conflicto.
El juez de Garantías Alberto Caballero ordenó la libertad del joven pero impuso restricciones estrictas: deberá presentarse periódicamente en la Comisaría 6ta, no podrá acercarse al denunciante en un radio de 200 metros, y tiene prohibido cualquier tipo de contacto mientras avance la investigación.